Para nuestros antepasados la manzana fue un alimento muy saludable y fortifica te al mismo tiempo, que facilita la digestión y limpia el estómago y todos los órganos internos.
Diariamente la ponían en la mesa.
Los campesinos la comían en vez de carne.
En la merienda no comían chorizos o queso con pan, sino manzanas. También los campesinos tenían sus así denominados grandes cofres, llenos de manzanas y de frutos secos que les alcanzaban hasta la nueva cosecha.
Yo creo que, el que come manzanas hace bien, el que come muchas, hace mejor aún.